Manchas blancas u hongos de playa.

En nuestra piel existen muchos microorganismos que ayudan a conservar su humedad y acidez.  El calor y la humedad favorecen que cambie este equilibrio y aparezcan otros microorganismos sobre la piel que son causa de diversas manifestaciones anormales en nuestra superficie cutánea.

Una de estas es la llamada Pitiriasis versicolor, es la micosis más superficial que se conoce, es causada por un hongo, aunque mas adecuadamente debemos concretar que se trata de una levadura que se llama Malassezia furfur o Pitirosporum ovale y que se encuentra como parte activa en un complejo de procesos dermatológicos favorecidos por el mismo microorganismo como son  la caspa y de la dermatitis seborreica.

La pitiriasis versicolor se manifiesta en climas húmedos y calientes y clínicamente como manchas rojas o cafés claras cubiertas con una escama muy delgada. Casi siempre está en el tronco pero puede subir al cuello y la cara. Estas manchas al exponerse al sol cambian su color, pues son áreas que no se broncean y por lo tanto se manifiestan como manchas blancas sobre la piel morena, ”hongos de la playa”

El diagnóstico clínico es fácil pues basta raspar las lesiones o con una tira de cinta adhesiva sobre las lesiones y después mirarla al microscopio donde se ven directamente las estructuras  del hongo.

El tratamiento también es sencillo, se utilizan tradicionalmente jabones y cremas antifúngicas, pero en la actualidad el tratamiento  a base de cápsulas, es muy cómodo y seguro.  Todo esto por supuesto en las manos expertas del dermatólogo que cuenta con todos los instrumentos y conocimientos para realizar el diagnóstico y tratamiento adecuados.