Hace ya muchos años que se desarrolló la técnica de infiltrar sustancias en la subcapa de la piel para corregir arrugas en la cara; conseguir mejor aspecto y rejuvenecer.
En el tiempo se ha ido trabajando con diversos materiales: colágeno, ácido hialurónico, bases con acrilatos, soportes de gore-tex e incluso silicona.
En primer lugar quisiera advertir que las personas que busquen esta técnica deben enterarse de que tipo de material les inyectaran y rechazar la utilización de silicona, no aceptada como medicación correcta y que puede dar efectos secundarios con frecuencia.
Hoy por hoy el producto que mejor resultado consigue, en manos expertas, y con menor riesgo, diríamos que inexistente, es el ácido hialurónico, sustancia totalmente biocompatible y de magnífica tolerancia.
Hay que saber que el sistema es de inyección, con agujas muy finas y aunque molesto es muy soportable.
La aplicación bien hecha de resultados satisfactorios inmediatos y su efecto con los productos actuales es bastante duradero entre 8 meses y un año.
Sigo aconsejando acudir exclusivamente a especialistas para estos tratamientos, sean dermatólogos o cirujanos plásticos.