Las uñas, un anejo cutáneo aceptado casi más desde su componente estético, tiene además importantes funciones, especialmente las uñas de las manos, pues claramente favorecen  e implementan la función prensil.

Las alteraciones de las uñas pueden ser variadas y llenan tratados específicos de patología ungueal. Es importante conocer que las alteraciones ungueales pueden ser la manifestación de transtornos de salud general, de enfermedades sistémicas o de patologías específicas de la uña.

Comentaremos algunas alteraciones ungueales más frecuentes y sus posibles orientaciones diagnósticas y tratamientos.

Es importante destacar que cualquier tratamiento de alteración ungueal necesitará al menos de 6 a 10 meses para evidenciar su eficacia, dado que el crecimiento de las uñas es lento, de 1 a 2 mm al mes y se precisará del paso del tiempo para ver la uña curada.

Una de las consultas más frecuentes son las uñas frágiles – rotura especialmente en forma de láminas. En estos pacientes puede existir alguna alteración hematológica o sólo subanemia o agresiones repetidas por manicuras agresivas que dificulten la formación cohesionada de la lámina ungueal. Si analíticamente se hallan alteraciones deberán corregirse. La utilización de “lacas” médicas reforzadoras de la lámina ungueal ayudará al paciente.

Otra alteración característica es la leuconiquia striata, líneas blancas repetidas transversales al crecimiento de la uña. Son debidas a manicuras demasiado agresivas que lesionan la zona de la matriz ungueal, base de la uña y área de formación estructural y a la lámina le penetra aire que se manifiesta como líneas blancas al crecer la uña.

Depresiones también transversales, llamadas líneas de Beau, son debidas a enfermedades o procesos patológicos graves (cirugía mayor, infecciones generales, etc.).

El dermatólogo avezado podría hacer de Sherlock Holmes preguntando: ¿Qué le pasó a Ud. algo grave hace unos meses?.

Otras alteraciones frecuentes y que acostumbran incluso a confundirse si no se tiene experiencia son las manifestaciones ungueales de la psoriasis y las onicomicosis o infecciones ungueales por hongos.

La psoriasis puede presentar alteraciones en las uñas que puede indicar la existencia de artritis a veces como manifestación incipiente. La afectación psoriásica de las uñas puede ser insignificante, en forma de pequeños hoyuelos puntiformes hasta lesiones amarillentas de la lámina llamadas en “mancha de aceite” e incluso una alteración total de la lámina en estos casos casí siempre acompañada de afectación psoriásica periungueal. Su tratamiento es difícil pero mejoran con los tratamientos sistémicos para la psoriasis y tópicamente con calcipotriol y betametasona.

También comentaremos las onicomicosis, cuyas formas más frecuentes son las distales, con alteración de la lámina ungueal en color amarillento y engrosamiento con depósito de queratina desestructurada por debajo de la lámina. En las uñas de los pies, posiblemente por el componente oclusivo, se aprecia una mayor afectación de casi toda la uña en la mayoría de los casos. El tratamiento debe ser perseverante, con los productos tópicos de amorolfina o ciclopiroctalamina y antifúngicos orales durante varios meses.

Por último hablaremos de las lesiones oscuras en las uñas. Es importante la consulta al especialista; puede tratarse de un derrame (hematoma) subungual, muchas veces sin que el paciente sea consciente del traumatismo iniciador del derrame, o puede tratarse de lesiones verdaderas pigmentadas que deberán evaluarse para descartar un melanoma, ya que su diagnóstico y tratamiento quirúrgico precoz pueden ser vitales.

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